Declaración de artista

El arte visual de Romina Schimpf es un trabajo abstracto donde se fusiona el textil con otros medios para crear una imagen poderosa y casi escultural del proceso de la vida y su deterioro

Cada obra nace de la toma de fotografías, en mayor medida de objetos corroídos y que están en un proceso avanzado de oxidación; otras veces el trabajo nace de la observación de colores y texturas en la naturaleza o de la observación de los distintos procesos de envejecimiento y deterioro en objetos y seres vivos.

Estas fotografías son tomadas en cuenta durante todo el proceso de creación ya que los colores y especialmente las texturas forman parte esencial de cada obra.

Los textiles abstractos y tridimensionales de Romina Schimpf son creados desde la intuición y la necesidad de expresar el interés por el proceso que atraviesan los objetos y los seres vivos, considerando este proceso como un encuentro con etapas de la vida que comúnmente son considerados faltos de belleza y que solo significan el fin de algo. Es así, que estas obras rescatan otro significado de ese proceso de envejecimiento, como uno lleno de colores, de nuevas formas y lleno de belleza, donde las texturas esencialmente, son exageradas para remarcar esta intención.

Cada obra esta marcada de simbolismos e influencia. Los colores del oxido y ocres, están íntimamente relacionados no solo con la concepción de la esencia vital de cada obra, sino que guardan un fuerte lazo e influencia con su tierra de nacimiento, Misiones Argentina, donde la característica del suelo es la riqueza en hierro y piedras diversas. Además de esto, se representa el óxido como una expresión de fuerza, casi de resiliencia en la vida de muchos seres vivos y también de la artista en quien desde muy temprana edad se ha despertado el interés por el significado abstracto y complejo de la vida.

Estos significados que la artista otorga a sus obras no solos son expresiones emocionales y de observación introspectiva, sino que también están influenciados por su preparación académica en la Licenciatura en Trabajo Social, de la cual rescata este aspecto intrínseco y evolutivo de la vida de los seres.

El proceso artístico de cada obra tridimensional es, intuitivo y natural, casi como de un hacer emocional e introspectivo, que por este hecho conlleva un tiempo material dilatado.

En un primer momento se decide el concepto sobre el que se va a desarrollar la obra, ya sea un objeto, un ser vivo o la fusión de ambos y en base a esto se determinan los colores de la pieza.

La elección de las telas siempre está supeditadas a este concepto, siendo la mayor parte de las veces la elección de algodones y linos por la fuerza de estos textiles. La utilización de otros textiles como sedas dependen del concepto y proceso de la artista.

La artista realiza impresiones en las telas con metales oxidados, mediante un proceso que se denomina Ecoprint por contacto, donde el textil es expuesto al oxido durante un tiempo que dependerá de la fuerza de la impresión que se desea obtener. Dicho proceso puede llevar de dos semanas a un mes o más.

Posteriormente, la artista se deja llevar por estas marcas o huellas maravillosas y potentes del oxido, para determinar la forma de la obra, por lo cual la artista no realiza bocetos previos.

La artista trabaja con dos tipos de telas que pueden resumirse en: tela base, tela tintada por Ecoprint por contacto o tela hierro como ella la denomina y telas secundarias, que son aquellas telas que se pintan con mezclas de colores creados por la artista específicamente para cada obra, utilizando desde la pintura a mano hasta el monoprint y el acuarelado en tela.

Las telas son cortadas mediante el calor de un soldador y son manipuladas, si son telas de poliéster, también con calor, para lograr las texturas deseadas.

A partir de este momento la artista empieza el proceso creativo de la obra, siempre de forma intuitiva lo cual comprende la introducción de varias técnicas textiles, como ser bordado, fieltrado, bordado free motion, manipulación por calor y técnicas plásticas que le permiten moldear adecuadamente la obra.

Los materiales que la artista implica en sus obras además del textil, son diversos, van desde papeles llegando inclusive en sus últimos trabajos a introducir metales oxidados en ellos. La presencia de diferentes hilos de bordar desde hilos de rayón, seda y poliéster, como hilos metálicos, aportan un brillo espectacular a la intención de la expresión del oxido y también la utilización de fibras de seda y de lana merino tintadas a mano, las cuales son fieltradas a mano para lograr textura extra y color.

La artista utiliza también, en sus obras, dos tipos de polietilenos, PEA y Lutradur que son fibras no tejidas, tanto para lograr texturas como para moldear y dar corporeidad y estructura escultural a sus textiles, logrando así convertir sus textiles abstractos casi en objetos, mediante estos materiales y técnicas.